1. Las centrífugas decantadoras horizontales se utilizan ampliamente en las industrias química, industrial ligera, farmacéutica, alimentaria y de protección del medio ambiente. Son adecuados para separar suspensiones que contienen partículas sólidas de tamaño superior a 0,005 mm y con una concentración del 2-40%.
Materiales aplicables y condiciones de separación:
Las centrífugas decantadoras horizontales son adecuadas para procesar suspensiones que contienen partículas sólidas de ≥0,005 mm de tamaño. La fase sólida puede ser granular, cristalina, fibrosa o incluso los productos terminados (como haces de hilos y textiles) pueden deshidratarse. El rango de concentración aplicable es generalmente del 2 al 40 %, la temperatura de funcionamiento es de 0 a 40 ℃, la humedad relativa no supera el 85 % y la altitud no supera los 1000 metros.
2. Aplicaciones industriales
Las centrífugas de tornillo horizontal se utilizan ampliamente en diversas industrias, incluidas, entre otras: Industria química y ligera: dióxido de titanio, almidón, ácido cítrico, lechada de yeso, tierra de diatomeas, purificación de aceite usado, etc.
Industria Farmacéutica y Alimentaria: Proteína de soja, proteína de maní, zumos de frutas, bebidas, caldos de fermentación, etc.
Protección ambiental y tratamiento de aguas residuales: deshidratación de lodos en el tratamiento de aguas residuales industriales y civiles, reduciendo el contenido de humedad de los lodos del 98 % a aproximadamente el 80 % y reduciendo el volumen aproximadamente 10 veces.
Industria Textil y Maquinaria: Estopa de hilo, deshidratación de productos textiles y clarificación en fase líquida.
Industria Metalúrgica y Minera: Flotación de polvo de carbón, bauxita, clasificación de minerales, etc.
3. Características funcionales
Las centrífugas de tornillo horizontal logran la separación mediante la diferencia de densidad sólido-líquido y la fuerza centrífuga. La fase sólida se deposita en la pared interior del tambor para formar una capa de lodo, que el tornillo empuja hasta el extremo del cono y se descarga. La fase líquida se descarga a través del puerto de rebose, logrando un funcionamiento continuo y automatizado. Sus características incluyen: estructura compacta, operación continua, operación estable y gran adaptabilidad; capaz de deshidratación en fase sólida, clarificación en fase líquida y lavado de materiales; gran capacidad de procesamiento, adecuada para operaciones continuas a largo plazo; y la opción de seleccionar materiales como acero inoxidable o titanio dependiendo de la corrosividad del material.